Sendos textos de un poeta editor.
EMPEÑO
Y me escapé a la tierra prometida,
al vergel, al amor,
me fui a la tierra donde el vino
matiza su amargura
con esencias de oriente.
Solo el hombre se niega en la promesa,
la cree, la persigue, la disputa.
Si esa luz a distancia es espejismo,
valga el celo en llegar, valga el combate,
valga estar en la tierra prometida?
aun bajo su peso.
COMO UN POEMA
Di, oh poeta, ¿cuál es tu quehacer?
R.M. Rilke
Ahora que cualquier retahíla de frases inconexas
es un poema y ni apellidos necesita
no consigo el milagro,
ese insecto en el ámbar que a la vuelta de siglos
resurja en el amor de dos o en el de todos.
Tan fácil parece y solo llegan diatribas,
filosos axiomas a derrumbar los míseros telones
tras los que acechan hambres y excrecencias
disimuladas de ordinario sin reparar en medios.
Ahora que en perfecto español
podría organizar, como un largo desfile,
las mascaradas que han nutrido mi vida
me empeño en la metáfora
prescindible para la estética de turno,
pero a los sentimientos no basta la palabra.
Ahora que verbos adjetivan
y adjetivos nominan
y el paisaje no importa
ni el envilecimiento de lo hasta ayer hermoso,
la imagen se resiste, no hay milagro,
solo una retahíla de frases inconexas
que alguien verá, tal vez, como un poema.
Publicado: miércoles 11 de septiembre del 2019.
Última modificación: miércoles 11 de septiembre del 2019.



