Comentario de Fernando Rodríguez Sosa sobre el libro Diccionario de escritores guantanameros.
Es injusto y lamentable que los diccionarios no siempre sean valorados en su auténtica dimensión. Porque esos volúmenes, que recopilan, en orden alfabético, las definiciones sobre los más diversos temas, resultan, indudablemente, instrumentos imprescindibles del saber y el conocimiento humanos.
La publicación de todo nuevo diccionario debe, por ello, además de despertar el mayor interés de los lectores, ser reconocido en su real alcance. Como sucede, ahora, con Diccionario de escritores guantanameros (Editorial El Mar y la Montaña, Colección La Torre, 132 pp), de Margarita Canseco y Rissell Parra.
Publicado por vez primera en el año 2000, esta nueva versión ampliada propone conocer, a través de fichas biobibliográficas, la génesis, desarrollo y esplendor de las letras creadas en tierras guantanameras. El propósito es, precisamente, recoger, en estas páginas, la totalidad de los escritores nacidos o residentes en esta provincia.
Especial significación reviste la introducción al volumen, que firma uno de los autores del diccionario, Rissell Parra. Un estudio que presenta un bosquejo histórico, desde los orígenes hasta la actualidad, de la literatura de la oriental zona de la isla. En ese texto, al comentar los albores de esta manifestación, se afirma:
Es a partir de 1871 que ciertas acciones y hechos van a contribuir al proceso de creación de una germinal conciencia en cuanto a área geográfica de villa, de patria chica, la cual implicará la posesión de un diseño estatal (gobierno, Junta Municipal de Propios y Arbitrios, cárcel, policía, etc.); y a esto se suma un crecimiento urbanístico, una infraestructura comercial (tiendas, almacenes, boticas, herrerías, panaderías y otras), así como instituciones influyentes en lo social (escuelas, teatros, funerarias, logias, etc.); pero en especial, la presencia de un periódico que en sus inicios de 1871 se llamó El Eco, y después, La Voz del Guaso. Hay una premisa decididora: sin la existencia de la imprenta es imposible hablar de libros.
El quehacer cultural de Guantánamo en los últimos decenios del siglo XIX tiene dos zonas amplias a reconocer: el periodismo y la actividad teatral. En el primer vehículo se montan los iniciales escarceos literarios (poemas, escenas, cuadros, novelas, folletines y los redrojos de una prosa reflexiva elemental), donde el costumbrismo dará su tinte; el teatro va a ser el más popular entretenimiento de estos años (...).
Investigadora y escritora, Margarita Canseco (Guantánamo, 1958) ha realizado estudios de bibliotecología, historia y ciencias sociales. Es coautora de varios libros de tema histórico, entre ellos Dos poetas mambises (2001), Algunas manifestaciones políticas en Guantánamo 1952-1958 (2009) y El eco de las voces. La prensa en Guantánamo 1871 a 1902 (2006).
Autor de una reconocida obra, el narrador y crítico Rissell Parra (Guantánamo, 1955) ha publicado, entre otros títulos, El festín de los locos (1991), El nuevo banquete (2000) y Mandamientos de los impíos (2009). Fundador de la revista El Mar y la Montaña, ha recibido, en 1996, 2000 y 2001, el premio de crítica Regino E. Boti.
Con este Diccionario de escritores guantanameros, Margarita Canseco y Rissell Parra entregan un volumen de indudable valor. Tanto por reunir y ordenar una información hasta ahora dispersa sobre los creadores literarios de esa región de la isla, como por contribuir con este empeño a enriquecer el panorama de las letras nacidas en la mayor de Las Antillas.
Tomado de: Sitio web de Habana Radio, en abril del año 2012.
Publicado: jueves 05 de septiembre del 2019.
Última modificación: jueves 05 de septiembre del 2019.
Publicado: jueves 05 de septiembre del 2019.
Última modificación: jueves 05 de septiembre del 2019.



